sábado, 18 de julio de 2026

Reflexiones de un Bioconstructor 

 3 y 4 de mayo de 2024, Las Flores, San Juan, Argentina. 

 Día de la Chakana en el que se abre el portal de la constelación de la Cruz del Sur y constituye la síntesis de la Cosmovisión Andina. 

 “La unidad es como la mazorca: si se va el grano se va la fila, si se va la fila se acaba toda la mazorca.” Tránsito Amaguaña, líder indígena ecuatoriana.


    Hay puntos de vista divergentes respecto a la obra del ser humano en la Tierra como un ente fuera o como parte de la naturaleza. El ser humano fabrica cosas en las que utiliza materiales naturales y también sintetiza materiales en materiales “nuevos” (o estados, IA, por ejemplo). Cuanto más se aleje de las materias primas, más probable será que se clasifique como “artificial” a los materiales naturales y, por tanto, antitético a la naturaleza o a lo que es natural. Cuanto más “creación” y reforma implica, más cosas se consideran “eliminadas” de la naturaleza, más sintéticas. ¿Es eso contra natura? porque curiosamente no se hace nada que no sea originalmente parte de la Tierra y la naturaleza. Un pájaro hace un nido a partir de materiales recolectados lo mejor que puede y de acuerdo con el diseño que la especie de pájaro sabe hacer gracias a su conocimiento genético. Construimos casas a partir de materiales que recolectamos y convertimos a cualquier forma que queramos que tenga. ¿Quién puede decir que no estamos genéticamente inclinados a cambiar la forma de los materiales que encontramos en la naturaleza en cosas que a primera vista son "antinaturales" como el plástico o el acero, etc.?

    Podríamos decir, y de hecho hay muchos que así lo sostienen, que las cosas que creamos mediante el uso de la tecnología no son antinaturales, pero que simplemente están más alejadas de sus estados originales de existencia. Sin intentar brindar una conclusión definitiva, deseo compartir mis reflexiones al respecto y en particular en lo relacionado con la construcción. Considero que ahora más que nunca, necesitamos vernos a nosotros mismos como parte de la naturaleza y responsables de trabajar con ella en lugar de competir con ella o dominarla ya que algunas de las cosas que hemos creado ni siquiera funcionarán o existirán sin el marco que hemos creado para respaldarlas para lo cual necesitamos recursos que rápidamente vamos agotando. 

    Para esto quiero comenzar resaltando que mi análisis parte desde una interpretación teísta, aunque no necesariamente religiosa. No adhiero aquí a ninguna tradición en particular, ni bien oriental u occidental, de pueblos originarios o nórdicos, el animismo o el panteísmo, ni siquiera monoteísta o politeísta, aunque si me aproximo en el trasfondo. Por consiguiente, alineo con la postura que el diseño y el orden natural proviene de una Inteligencia Espiritual que es capaz de sostener la vida de manera autónoma, perpetuar y mantener la existencia y darle un propósito más allá de la razón humana. Inteligencia de la cual somos parte integrante pero no parte integral. Por lo cual, excepcionalmente llegamos a comprenderla y mucho menos sujetarla bajo nuestros parámetros cognitivos para poder manipularla desmedidamente sin con ello acarrear consecuencias negativas o desconocidas para ella y por consecuencia hacia nosotros mismos. El gran poeta sufí de Irán, Rumi dijo: “Tierra, Aire, Fuego y Agua son criaturas obedientes. Ellos están muertos para vos y para mí, pero vivos en la presencia de Dios.” He aquí que prefiero disolver la línea que distingue entre la materia “inerte” y los organismos vivos. La palabra "inerte" viene del latín iners y significa "inactivo, sin capacidad, sin talento". Sus componentes léxicos son: el prefijo in- (sin) y ars, artis (obra, trabajo). La tierra, el aire, el fuego y el agua tienen arte y capacidad de talento tal como el regenerarse, expandirse e interactuar con el entorno de una manera lógica y hasta consciente. Quizás sea también necesario ir un paso atrás para definir el termino Naturaleza. La palabra naturaleza se toma prestada del francés antiguo y se deriva de la palabra latina natura, o "cualidades esenciales, disposición innata", y en la antigüedad significaba literalmente "nacimiento". En la filosofía antigua, natura se utiliza principalmente como la traducción latina de la palabra griega physis (φύσις), que originalmente se relacionaba con las características intrínsecas de las plantas, los animales y otras características del mundo para desarrollarse por sí mismas. El concepto de naturaleza como un todo, el universo físico, es una de varias expansiones de la noción original. No obstante, a pesar de que se concibe como el nacimiento o la cualidad esencial, rara vez se toma en cuenta a la “naturaleza” como un gran organismo consciente… 

    La cosmología de la fractalidad nos revela al universo como una sucesión de patrones que se repiten desde lo microscópico hasta la estructura del Universo a gran escala. Un fractal es un objeto geométrico cuya estructura básica, fragmentada o aparentemente irregular, se repite a diferentes escalas y deriva del latín fractus, que significa quebrado o fracturado. Muchísimas estructuras naturales son de tipo fractal. Podemos encontrar la fractalidad espontáneamente en la vida cotidiana: hay muchos objetos naturales que, debido a su estructura o comportamiento, son considerados fractales naturales, aunque no lo parezcan: nubes, montañas, costas, ríos, caracoles, flores, brócoli, las hojas y las ramas de los árboles, etc, etc. Dentro de este contexto los ríos tienen la forma y función de nuestras venas, quienes vierten y transportan nutrientes al resto del cuerpo siendo impulsados por nuestro corazón. De la misma manera que los grandes cerros “laten” año a año de una estación a otra acumulando nieve y subsecuentemente derritiéndola para llenar los ríos y nutrir al resto del cuerpo planetario como un gran corazón. Así, la Tierra es nuestra casa, y nuestra Madre; los árboles plantas y animales nuestros hermanos y los astros los seres regentes de cada movimiento del orden universal. Preciso entonces declarar que, dentro de este contexto, construir nuestras casas y edificios debería ser una manifestación de la fractalidad que siga los patrones del entorno. En la modernidad la regla es construir motivados por la productividad o el desarrollo económico, y como tantas actividades con finalidad productivas y con fines de ganancias económicas, se encuentra divorciada del impacto al medioambiente. Sin embargo, existe la posibilidad de hacerlo como parte de un proceso de conectar con la estructura cósmica desde su geometría, hasta sus elementos (los materiales que utilizamos) y de esa manera buscar la mayor simplicidad, armonía y conexión con la vida/naturaleza de la cual somos parte. La palabra construere está compuesto por el prefijo con- junto a algo, contrario del prefijo dis- usado en destruere, y la palabra latina struere que significa “amontonar”. 

    Por otro lado, construir procede del latín struo, que significa “disponer en capas sucesivas, apilar o amontonar”. La Bioconstrucción por lo tanto es la práctica de edificar contemplando la vida, los elementos esenciales, el entorno, los seres que la edifican y los que habitan, los seres que viven a su alrededor, las formas orgánicas, la utilización del espacio y la consideración flora circundante, la huella de carbono y el tratamiento de los desechos del proceso constructivo, las energías que se utilizan para iluminar, calefaccionar, cocinar, etc. el tratamiento de las aguas, desde la recolección, uso y desecho hasta el tratamiento de residuos en general. Buscando darle un sentido vivo al espacio habitable ya no como un ser inerte o un amontonamiento de materiales sin vida y hasta tóxicos, sino como otro fractal del universo, una célula armoniosa y no una cancerígena del gran sistema del que forma parte. Un casa viva, un espacio latente, que se expande, uno que tiene la intensión profunda de no destruir. Es posiblemente de allí que los bioconstructores derivamos un placer intrínseco y un sentimiento liberador, hasta sanador, al trabajar con los elementos crudos, libres de procesamiento como la tierra, la paja, el guano, la arena, las piedras, los troncos, etc. para crear con nuestras manos y con herramientas sencillas nuestro propio cobijo. Los materiales en sí mismos tienen propiedades restauradoras a la salud física y mental, mientras que los diseños y técnicas constructivas son también diferentes maneras de trabajar con la naturaleza, con sus formas caprichosas y conectar con sus principios inteligentes. 

    Construir de manera natural versus la industrializada es algo así como la diferencia entre el karate y el aikido. Mientras el karate se centra más en la ofensiva y la defensa, los principios fundamentales del aikido son: la centralización, la expansión, el control y la esfericidad. Sumadamente, el lema que sustenta el desarrollo de esta disciplina es que “el espíritu es el amo y la mente conduce al cuerpo,” reafirmando el axioma universal de que “el espíritu ordena la materia,” y esto solo se puede conseguir con una acción transformadora. Seguidamente, está el control del centro del contrincante para poder aplicar la técnica, esto significa que nos mezclamos, fluimos, sumamos o nos unimos al otro (la Naturaleza en este caso), de esta manera no le damos opción de resistencia, y no le queda otra alternativa que seguirnos a donde le queremos llevar, y en un alto porcentaje, con la misma energía agresiva que él o ella mismo ha proyectado contra nosotros. De este modo declaro y reafirmo que el acto de construir se vuelva en mi vida una plegaria, una ofrenda y un gesto de humildad hacia la Pachamama que nos da abrigo… Y que los ancestros de cualquiera sea nuestro linaje, nos guíen para encontrar el camino a la simpleza y la sabiduría para que nuestros actos civilizatorios se vuelvan gradualmente regenerativos, amables y armoniosos, teniendo en cuenta al Gran Espíritu en cada una de nuestras decisiones, desde las más significativas hasta las más cotidianas. 

 Sumak Kawsay 

 Antonio Iacopino 

Nuestro SPA en obra en La Comarca del Jarillal

Salon de Usos Multiples en La Comarca




 

jueves, 22 de junio de 2023

Cambia tu canal...

 Me encanta compartir este video... por un lado por su contenido social, político y económico, pero por el otro por su profundidad humana y la bajada a Tierra de tanto haber entendido...  Esta mujer es una gran fuente de inspiración para miles de personas y yo me cuento entre una de ellas. 

Si necesitas subtítulos simplemente lo debes activar desde el canal... ya están incluidos.

Espero te guste tanto como a mi!!



jueves, 21 de mayo de 2020

Tree Hugger Fest - Acción Transformadora Naturaleza y Música

 Angel González López (junto a su alter ego Hello Gelo) y Lucia Raz volvieron a visitar La Comarca del Jarillal - Hotel de Campo en Las Flores, San Juan para cubrir el Tree Hugger Fest y este es el videazo que nos regalaron en el cual capturaron con tremenda percepción el espíritu y las emociones del evento.



El 1 de Feb del 2020 realizamos el primer Tree Hugger Fest en La Comarca del Jarillal y fue espectacular... épico, sin precedentes en la región...  
Manifestamos un festival de 26 horas desde las 10 de la manana del sábado hasta las 12 del mediodía del domingo. 

Incluimos almuerzo vegano zero plastic... hicimos los platos descartables de arcilla secada al sol para 200 personas, frascos de vidrio y cucharitas donadas de bambú. Las bolsas para recolección de basura eran de almidón biodegradable. 

Vino Govinda desde Mendoza, un amigo devoto de Krishna, que cocinó junto a un equipo cinco preparaciones veganas todas cocinadas a leña y la gente flasheó... 

Tuvimos artesanos, siete talleres, meditación, bioconstrucción, yoga, veganismo, emprendedurismo, permacultura, etc... y la gente se re enganchó en los talleres que teníamos que ir a pararlos para que no nos pasáramos de horario. 

A la noche hubo 12 artistas invitades y Chancha Via Circuito (Pedro Canale) quien hace fusión de electrónica con folklore andino, un DJ de renombre mundial que tocó en el Lollapalooza y metió un tema de electrónica mixeando a José Larralde en la serie de Breaking Bad fue el postre de la fiesta. 

Superamos las 300 personas a la noche y se quedaron a acampar cerca de 100. Fue una vivencia hermosa. Me gustaría volver a hacerlo y sumarle cosas, teatro, plantar árboles, etc. para el próximo año. 

Mucha gente colaboró y trabajamos muchísimo pero el resultado fue hermoso, con nuevos amigues y fuertes alianzas. Renovando energías y aprendiendo a compartir nuestro espacio.

































viernes, 1 de mayo de 2020

San Juan Despierta... a la Bioconstrucción...



En la provincia de San Juan se celebra un nuevo encuentro de San Juan Despierta 2020 al cual fui convocado.  Mientras estamos de cuarentena me pidieron si podía mandarles un video con alguna de las actividades de construcción que hacemos así que hicimos este video con Ananda sobre nuestro progreso en la ampliación de la casa.  Estamos construyendo la habitación de Ananda junto con Bali durante la cuarentena del COVID 19 y acá van algunas de las imágenes...


Bioconstruccion it's easy...

Gracias al trabajo y al entusiasmo de mi querido hermano Daniel, el Pelado Cascon por la elaboración de este video y su constante aliento al trabajo que realizamos en La Comarca.


Surplus, consumidores aterrizados + Planet of the Humans

Irónico y corrosivo documental de Erik Gandini, realizado por la productora independiente ALMO de Estocolmo. Parte de un análisis del papel del consumidor actual. Una representación excepcional de la cultura antisistema. Entre una edición frenética, un constante acompañamiento musical y un inagotable juego de montajes audiovisuales, Surplus logra poner en evidencia las contradicciones del sistema a pesar que queda corto en proponer una alternativa. Este video va a cumplir unos quince annos de su realización pero es sorprendente ver como mantiene su vigencia y es un disparador para cuestionarnos profundamente nuestro rol dentro de un sistema económico que se sostiene bajo la premisa del consumismo. Desafortunadamente los chalecos amarillos en Francia, las protestas masivas en Chile, los alertas de los whistleblowers como Julian Assange o Edward Snowden de poco han servido para despertar a la sociedad hacia un nuevo paradigma.  El documental menciona el retorno a la era de piedra y termina diciendo que llegara un momento en que la gente dirá: Lo único que quiero es una vida simple y satisfactoria... Pero ese futuro no parece avecinarse...




La semana pasada un nuevo documental salio a la luz, producido por Michael Moore y dirigido por Jeff Gibbs, Planet of the Humans en el cual se expone la fragilidad de los intentos de crear fuentes de energías alternativas y la posibilidad de que tal como dice el adagio: El remedio sea peor que la enfermedad.  Al margen de toda la controversia que hay detrás de las estadísticas y los estudios los cuales puedan llegar a demostrar debilidades en los argumentos del documental... no obstante el interrogante sigue abierto y tal como en Surplus debería servir para cuestionarnos de que manera pensamos sobrevivir y obtener autorealización con un modelo social de consumo ilimitado dentro de un planeta con recursos limitados. 



Aquí comparto las reflexiones de Lila, mi esposa, luego de ver Planet of the Humans

Well I finished watching the documentary, and I agree with you that it is an excellent expose of a lot of “inconvenient truths” about how the capitalists are unfortunately in bed with the environmentalists…which actually is no surprise, as they manage to get their claws into everything that gives them profits.
The narrator’s conclusion is that obviously there is no “top down” solution, as the billionaires who run the corporations and governments have no interest in anyone’s welfare and “they are not our friends”, but rather the only hope for a solution is “bottom up”… He specifically said: “I truly believe that the path to change comes from awareness” number one, and then: “If we get ourselves under control, all things are possible.”
And then of course finally there is this quote:
I think we're challenged as mankind has never been challenged before to prove our maturity and our mastery, not of nature, but of ourselves.”
The Silent Spring, Rachel Carson, 1963
This all leads me to reflect upon our conversation in the morning, and I truly believe you were too hasty in dismissing the possibility of a spiritual revolution, or revolution of consciousness, as a concrete way to diminish rampant consumption and its consequent damages to the environment/climate/society.
As I tried to say earlier, I made no reference to any particular philosophy or ideology or sentiment. I agree with you that those things alone do not equip a person who is full of desires with the fortitude to withstand the onslaught of tantalizing products/services that capitalistic corporations push on everyone.
What I’m referring to is a sincere person whose spiritual spark has been ignited, by whatever source, whose eyes have been opened to see all the horrific effects of materialism in the world, and who therefore adopts and practices concrete spiritual technologies that actually bring about tangible changes in one’s consciousness, in one’s heart and mind.
For example, whenever I practice mantra meditation, it gives me a type of mental discipline that allows me to be much more productive in my day. It also provides me with an emotional stability that allows me to keep my cool and not be so reactive but rather more calm and detached. And finally, it genuinely reduces my desires for enjoyment of material things/activities/etc. I truly lose my taste for what I used to crave before.
It’s not the case that I am not a materialistic consumer because I am a simple person. I certainly wasn’t always like this. And I can tell you honestly that I am now a simple person because of my spiritual practices and spiritual understanding. And the more I engage in that spiritual technology, the more substantial results I get. And conversely, when I don’t engage then the opposite happens…I’m on the mental platform, I’m emotionally reactive and I’m full of desires to enjoy.

Harinam sankirtan is what resonates with me and gives me results, but of course there are countless varieties of spiritual technologies such as Vipassana meditation, or even Sadhguru’s “Inner Engineering”, etc. etc., and if a person seriously and sincerely practices, many of them result in cultivating self-control, expanding awareness of oneself as a spiritual being and not just a material body/mind, increasing one’s sensibilities to others and hence empathy and compassion, broadening one’s sense of connection and oneness with other living entities, consequently increasing one’s capacity to think before acting, and think in particular about the effects/consequences of one’s actions, whether beneficial or detrimental, upon others. This clearly has a profound influence on how/what one consumes.